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     Todo el mundo sabe, a estas alturas de la película, que la coyuntura económica que atraviesa España en estos momentos es complicadísima. Muchas empresas han cerrado o quebrado y como consecuencia de ello, muchos españoles han engrosado las desagradables listas del desempleo, con el agravante de que al no haber actividad, no se puede salir del paro, por más curricula  y cursos de formación que se hagan.

     Los que hemos tenido la desgracia de caer en el paro, no tenemos perspectivas de salir de él, ya que la situación no mejora. Si encima tienes una edad determinada, 45 o más, ya eres considerado un viejo para las empresas y las posibilidades de encontrar trabajo se reducen considerablemente, entonces pasas a estar en lo que denominan grupo en peligro de exclusión social.

    Cuando pides ayuda a los orientadores laborales, no obtienes gran cosa, no es que no le pongan voluntad, es que de donde no hay no se puede sacar. No hay actividad, no les llegan ofertas de empleo. La solución que te dan:
  1. Recurrir a los amigos y familiares (contactos personales), parece ser que es la principal forma de encontrar empleo.
  2. Internet (portales de empleo, buscadores de empresas, webs corporativas, portales de anuncios: Segundamano, Anuntis...).
  3. Candidatura espontánea en empresas (listado de empresas, guías telefónicas, asociaciones empresariales, visita a polígonos industriales o empresariales).
  4. Medios de comunicación (Segundamano, ABC, El País, Mercado Laboral, Capital Humano...).
  5. Intermediarios privados (Empresas de trabajo temporal, consultoras de selección o recursos humanos, empresas de servicios, centros especiales de empleo).
  6. Entidades especializadas (agencias de colocación y bolsas de empleo específicas, entidades no lucrativas, sindicatos, asociaciones empresariales, colegios profesionales, fundaciones).
  7. Organismos públicos (oficinas de empleo, ayuntamientos con concejalías de empleo y bolsa de empleo, instituciones locales: organismos autónomos de empleo, Red Eures: trabajo en Europa).

     En definitiva, para salir del desempleo se tienen dos opciones: trabajar por cuenta ajena (empleo privado y empleo público) o trabajar por cuenta propia, es decir ser autónomo o crear tu propia empresa. Como trabajar por cuenta ajena está difícil, porque las ofertas escasean y somos muchos los desesperados que estamos buscando empleo, la opción que nos ofrecen como panacea para salir del paro es EMPRENDER.

     Pero ¿qué significa emprender? Según la RAE, emprender es acometer y comenzar una obra, un empeño, especialmente si encierran dificultad o peligro.

     No parece que la definición tranquilice mucho, ya que nos señala la dificultad o peligro que supone emprender.

      Parto de la base, de que a mí la palabra emprender me produce sarpullido, entre otras cosas porque esa experiencia ya la he tenido y no ha sido nada satisfactoria. En principio, piensas que es muy bueno eso de ser tu propio jefe, no depender de nadie para tener un empleo, pones en marcha todos tus recursos e ilusiones y arriesgas, arriesgas mucho, porque financiarse no es fácil. Cuando todo va bien, vas sorteando los problemas (que siempre los hay) con más o menos dificultad y eres afortunado porque a pesar de todo sales adelante.En esos momentos de bonanza, el Estado es un gran socio, no arriesga nada pero exige el pago puntual de seguros sociales, IVA, IRPF, impuesto de sociedades, etc. Si por cualquier motivo te retrasas en el pago, aunque sea un motivo bien justificado, al Estado no le importa ya que te aplica el correspondiente recargo, bastante sustancial, por cierto, y se queda tan ancho.

     Debemos estar agradecidos de que "Papá Estado" nos quiera mucho cuando con nuestras empresas aportamos dinero a sus exigentes arcas. Sin embargo, no duda en maltratarnos  cuando desgraciadamente nos va mal en el negocio, entonces somos personas non gratas, es culpa nuestra, hemos gestionado mal , no sabemos dirigir una empresa, y  además debemos pagar por nuestros errores o incompetencia. "Papá Estado" es como ese amigo que siempre está a tu lado cuando tienes éxito, pero si fracasas no te echará una mano y no dudará en hacer leña del árbol caído.
 

     Vistas así las cosas, hay que pensárselo mucho antes de emprender, supone mucho riesgo y no pocos quebraderos de cabeza. Pero si se decide emprender, porque en este país hay pocas alternativas, lo primero que deberíamos hacer, en mi opinión, es plantearnos qué capacidad de resiliencia tenemos, es decir ¿estamos capacitados parar superar la adversidad? O dicho de otro modo, ¿cuántos fracasos o derrotas somos capaces de soportar? Desde mi punto de vista, en España no existe un cultura del fracaso, por lo tanto, si te va mal no tendrás un segunda oportunidad, un fresh start, como lo denominan en otros países, donde si se valoran los fracasos, porque, en definitiva, de los errores se aprende.

     Para terminar, me gustaría recordar que siempre se puede emprender el vuelo hacia otros países donde sí nos valoren y nos den oportunidades de demostrar nuestros talentos. ¡Animaos, somos ciudadanos del mundo, cosmopolitas, no simplemente españoles con un presente  negro y sin futuro! ¡A tomar por C*...!

 "No son los más fuertes de la especie los que sobreviven, ni los más inteligentes. Sobreviven los más flexibles y adaptables a los cambios."

CHARLES DARWIN
El origen de las especies

                                                                                                
Últimamente, oigo por doquier una frasecita que me pone de los nervios y que en estos tiempos que corren está muy en boga y es la de ver la crisis como una oportunidad. Dicho así, la frase de marras suena bien, ¡qué diablos, muy bien! La crisis te abre a un mundo de posibilidades, de cambios y de mejoras. Aceptar la crisis, entendida como infortunio, y transformarla en algo positivo, es decir, oportunidad para darle un giro a tu vida, convirtiéndote en otra cosa, quizás consiguiendo lo que siempre has deseado y no has alcanzado hasta ahora por miedo al cambio.
Es verdad que muchas veces vivimos aferrados a nuestras rutinas, a nuestras pequeñas seguridades, que no queremos salir de nuestro círculo de confort. Desgraciadamente, a veces, la vida te da sorpresas y todo tu mundo se pone patas arriba. No sabes qué has hecho mal, por qué de repente todo se vuelve en contra. Llega la devastación de tu mundo. En momentos así, es difícil no dejarse llevar por las emociones negativas, no sucumbir ante una vida que se hace insoportable.

¿Qué hacer? ¿Cómo salir del túnel en el que sin comerlo ni beberlo te encuentras?. La respuesta es:

  1. Duelo.
  2. Aceptación de la situación.
  3. Adaptarse.
  4. Luchar para salir de ella.
  5. La consecución del objetivo.
Nuestra arma más poderosa es la positividad,  la psicología positiva, el coaching, la inteligencia emocional y, por supuesto,  las personas que de verdad nos quieren y nos apoyan en los momentos buenos y malos de nuestra vida.

Suena sencillo ¿verdad?, pero entonces ¿por qué no resulta tan fácil? 

Por ejemplo, en los tiempos que corren, con la tremenda crisis económica que estamos viviendo, perder el trabajo, sobre todo si tienes una familia que depende de ti, es una auténtica desgracia. El trabajo escasea, apenas hay actividad económica, sabes hacer determinadas cosas que ya no te sirven para encontrar empleo, por lo que además tienes que reciclarte. Tus talentos, lo que te ha permitido vivir dignamente ya no te sirven.

La situación es peliaguda, por un lado tienes la acuciante necesidad de trabajar, porque si no trabajas no llega dinero a casa y no puedes mantener a tu familia, y, por otro lado, tienes que adaptarte a la nueva situación, encontrando otra actividad que te permita sobrevivir. Hay que cambiar de estrategias, hay que aprender nuevas cosas, desarrollar nuevos talentos y todo esto tienes que hacerlo en un momento en que estás inmerso en miedos, dudas y falta de recursos.
Es entonces cuando aparece la dichosa frasecita, que parece ser la panacea a todos los males.Ver la crisis como una oportunidad, sobre todo como una oportunidad para emprender. ¡Uf, otra palabreja que me saca de mis casillas! Mejor dejamos el tema para otro día.